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Microsoft Azure: La nube y todo su universo de posibilidades

Durante el último año el mundo ha experimentado cambios rápidos. Las organizaciones y empresas de todas  las industrias y tamaños han recurrido a la tecnología en busca de la resiliencia y la agilidad necesarias para  mantener sus operaciones.

La transformación digital actual, acelerada por el trabajo remoto y los servicios en línea o el comercio  electrónico, ha implicado que las empresas cambien su modelo de trabajo centrado en soluciones locales,  alojadas en sus propias instalaciones, a un entorno externo y virtual en la nube. Al mismo tiempo, vivimos en un mundo donde los relojes, televisores, refrigeradores, celulares, tabletas, asistentes virtuales y dispositivos electrónicos emiten trillones de señales al día. Estos datos habilitan nuevos negocios y alojan lo que han llamado “el nuevo  petróleo”: la data. 

¿Qué es la nube?

A pesar de que la nube no es un concepto nuevo, una y otra vez nos encontramos con esa pregunta. La definición técnica de la nube puede parecer confusa, pero esencialmente, es un término que se usa para  describir una red global de servidores. No es una entidad física, sino una vasta red de servidores remotos  distribuidos en todo el mundo que están conectados y funcionan como un único ecosistema interconectado.

Estos servidores están diseñados para almacenar y administrar datos, ejecutar aplicaciones o entregar  contenido o un servicio, como videos en tiempo real, correo web, software de productividad de oficina o  redes sociales. En lugar de acceder a archivos y datos desde una computadora local o personal, se accede a  ellos en línea, desde cualquier dispositivo con capacidad para Internet. La información estará disponible en cualquier lugar al que vaya y en cualquier momento que la necesite.


Tipos de nubes

Las empresas utilizan cuatro métodos diferentes para implementar recursos en la nube. Existe una nube  pública que comparte recursos y ofrece servicios al público a través de Internet; una nube privada, de uso  exclusivo de una organización, que no se comparte y que ofrece servicios a través de una red interna privada  normalmente alojada en las instalaciones (se conoce como “on premise”; una nube híbrida que comparte servicios entre públicos y privados, según su propósito; y una nube comunitaria que comparte recursos sólo entre organizaciones, así como con instituciones gubernamentales.


Cuatro ventajas de trabajar en la nube

1. Una cultura de colaboración

La nube permite un entorno interconectado de colaboración en línea. Propicia una cultura de desarrollo,  implementación y creación, conjunta, donde las personas tienen la oportunidad de aumentar su  productividad junto a otros profesionales de su empresa. Los equipos están virtualmente juntos e interconectados, lo cual mejora su eficiencia y elimina fricciones a la hora de co-crear.


2. Seguridad

Uno de los temas más delicados a lo interno de una empresa u organización, es la migración de su información del sistema local al entorno de la nube. La seguridad y la privacidad son fundamentales. La  nube de Microsoft cuenta con sistemas de respaldo y es cobijada por los más estrictos controles y políticas de  privacidad de la data, como GDPR y otras 90 regulaciones internacionales. Los activos alojados en la nube de Microsoft cuentan con capacidades extensas de vigilancia, en las cuales Microsoft invierte más de 1  billón de dólares anuales, un equipo de más de 3.000 personas y tecnología de punta como Inteligencia  Artificial que analiza 8 trillones de señales diarias para detectar riesgos. 


3. Costos

Una de las ventajas de la nube es bajar los costos. La nube permite a los usuarios invertir menos en hardware (tanto en computadores como en servidores) como en actualización y mantenimiento. Los  dispositivos de los usuarios son solo la puerta de entrada, la nube y sus servicios son los responsables de la capacidad de cómputo. La nube permite deshacerse de los servidores de almacenamiento, que  implican inversiones costosas y un mantenimiento especializado. Asimismo, el software que corre en la  nube está siempre actualizado de manera automática. La elasticidad del pago por servicio permite hacer  frente a picos de demanda y evitar los costos de mantener una capacidad ociosa.

4. Analítica e Inteligencia Artificial

Acceder a la nube es mucho más que tener una solución de almacenamiento. Los usuarios pueden  acceder a herramientas y soluciones que activan en cualquier momento y pagan sólo por consumo, como servicio y que son capaces de ordenar, analizar y operativizar toda la información. Así pues, cualquier  empresa puede contratar un servicio de analítica, permanente o por una sola vez, para poder tomar  decisiones informadas, basadas en data real de su operación o sus clientes. La nube pone al alcance de  cualquier organización de cualquier tamaño más de 200 servicios de Inteligencia Artificial o Machine Learning a las que antes sólo podían acceder las grandes corporaciones. Asimismo, la nube puede alojar e  integrar los desarrollos de terceros.

Microsoft Azure

Dentro de las soluciones existentes hoy en día, Microsoft Azure es una plataforma  basada en la nube que puede simplificar el desarrollo de nuevas aplicaciones u hospedar las existentes. Incluso, puede mejorar las aplicaciones locales. Integra servicios en la nube con los que desarrolla, prueba, implementa y administra sus aplicaciones y, todo eso, mientras aprovecha las ventajas de la informática en la nube. 

Desde el portal de Microsoft Azure se puede acceder a diferentes servicios de infraestructura y plataforma  para contratar aquellos que sean necesarios para la empresa o proyecto. 

El 95 % de las empresas de la lista Fortune 500 confían en Microsoft Azure para obtener servicios en la nube de  confianza. Empresas de todos los tamaños y niveles de experiencia usan Microsoft Azure en su transformación digital.

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